Posmodernidad y adolescentes

Primera estación: sujetos a la Postmodernidad[editar | editar código]

Un modo de pensar al sujeto de la postmodernidad, es verlo enfrentado a la ausencia de garantes simbólicos, que hasta ese momento funcionaban a modo de Gran Sujeto. En la posmodernidad se abandonó toda referencia a un sistema de valores para estar libres a intercambios. El sujeto se ve impulsado al goce, al consumo sin trabas que se propone desde el discurso capitalista. Los intercambios están garantizados por las relaciones que pueden establecerse en tanto mercancías.

Segunda estación: subjetividades adolescentes, la fundación del entretiempo[editar | editar código]

Se profundiza acerca de las condiciones sociales que producen subjetividades con determinadas características: Lo socio-cultural, aquello que hace que los sujetos sean sujetos de esa época, envueltos en una red de significaciones que le son propias.

No contemplaremos exclusivamente los factores sociales que llevan a la adolescencia a "descarrilarse", a "violentarse" sino a las prácticas sociales de constitución de una subjetividad en la que este tipo de adolescencia es posible desde el vamos. Importan las condiciones sociales que producen subjetividades adolescentes amenazadas de caer en la violencia, la marginalidad y en el abismo de la segregación.

Subjetivar: significa poder pensar y fundar una lógica que remita a otra. La lógica actual produce fragmentación, subjetividades fragmentadas, vacías de significación. Grassi plantea la producción de subjetividad como "la acción de dar sentido, de significar y poner una marca de origen (firmar) un proceso de metabolización. El Yo debe devenir Sujeto".

La dimensión futura se desdibuja cuando las prácticas de consumo, el discurso más mediático, atraviesan silenciosamente, penetrando de un modo persistente y tenaz en la cotidianeidad. Nuevos rasgos se producen en la subjetividad actual, rasgos desligados a las funciones tradicionales de la familia o la escuela. En estos espacios cohabitan silenciosamente niños y adolescentes, produciéndose.

De acuerdo con Grassi, acercarse al "entretiempo" puberal-adolescente como un momento de revisitas-repeticiones-nuevas salidas-nuevas inscripciones, como estación de recambio, resitúa las coordenadas de espacio y tiempo. Se trata de recuperar la dimensión del tiempo y el espacio para representar y representarse.

Tercera estación: la pluma de Renee Kaes, dibuja el Preconciente[editar | editar código]

Pensaremos al entretiempo puberal adolescente como un espacio y tiempo que debe construirse, habitarse, para poder trabajar. Realización de ciertos trabajos psíquicos como: identificación, desidentificación de lo parental, apropiación de las transformaciones-metamorfosis del cuerpo, simbolización del trauma puberal, exploración de lo social, del cuerpo, del otro sexo, ensayos originales, pasaje del yo ideal al ideal del yo, construcción del proyecto identificatorio. Propiciar condiciones para habitar ese entretiempo es nuestra tarea.

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