Estructura y proceso en la conceptualización de la enfermedad

Alberto Vasco Uribe trata de demostrar que lo social no es externo a lo biológico, sino que hace parte de lo biológico y lo individual.

Critica al concepto de salud de la OMS, ya que más que ser un estado que recuperar, la salud es un proceso, una dinámica permanente; así como la enfermedad. La atención y el cuidado son partes constitutivas de ese proceso. Indaga el motivo por el cual aún sigue vigente tal definición de la OMS, hallando la explicación en que las interpretaciones teleológicas del mundo (aquellas que parten de conceptos por el origen o por el final) tienen una marcada vigencia histórica.

Sostiene que el concepto de salud resulta claramente teleológico porque participa de la concepción de origen y de final.

La premisa de que el hombre fue creado a imagen y semejanza del ser perfecto para vivir en un paraíso, apoya una concepción de salud como ausencia de la enfermedad y como estado original y natural el hombre. Refuerza una visión idealista y metafísica del mundo tanto como concepto original como concepto finalista: planteada la salud como meta y esta como ausencia de enfermedad, permite pensar en una sociedad sin enfermedad y establecer el destino final del hombre como la gloria celestial.

No se trata de un concepto médico o biológico, sino de un concepto que en lo médico y lo biológico expresa una concepción global del mundo idealista, teleológica y cristiano occidental.

Este concepto teleológico de salud es la BASE de la explicación unicausal y externa de la enfermedad: La idea de la enfermedad, como pérdida del estado original propio del hombre, conlleva a una externalidad de la causa, fuertemente presente en la medicina desde tiempos remotos.

Modelo unicausal: X produce Y[editar | editar código]

La tesis de la unicausalidad externa tuvo vigencia histórica desde tiempos muy antiguos y ha tenido diferentes expresiones a través de la historia, ya sea como forma de castigo por parte de los dioses, como agresiones externas directas de animales, hombres o cosas (accidentes) o a través de los agentes patógeno y microorganismos, es decir, se trata de identificar a un culpable concreto de la enfermedad que se padece.

En el marco de esta unicausalidad externa el desarrollo de la medicina se centra en la curación y reparación, hasta que se topa con limitaciones al no poder solucionar una serie de problemas: la mayoría de las patologías persistían y aparecían otras nuevas cada vez más difíciles de enmarcar bajo un diagnostico preciso. Ningún microorganismo u otra noxa son suficientes para explicar la aparición de una enfermedad y menos aún establecer las razones por las que aparece en determinado sitio, época o grupo étnico o socioeconómico. En consecuencia se ha replanteado el empleo de tratamientos, drogas y procedimientos quirúrgicos en virtud a esta concepción para dar paso a modelos explicativos alternativos. Siendo insuficiente el modelo unicausal, se abre paso a la teoría de la multicausalidad.

Multicausalidad[editar | editar código]

En un primer momento se usó el modelo de la tríada ecológica: agente, huésped y medio ambiente. Si bien en este modelo se introduce a medio ambiente como parte de los elementos explicatorios de la enfermedad, se hace de na manera contextual y externa, manteniendo como eje central de la explicación a la relación entre le huésped y el agente, siendo este último claramente identificado como algo único y externo al organismo. Pero aún así al prestarle atención a aspectos medioambientales, permitió una lucha contra algunas enfermedades como la parasitosis en general y la malaria.

En la década de los ’60 se introdujo una variante en este modelo, que serían los factores socioeconómicos como un elemento fundamental del medio ambiente.

Acheson establece que existen algunas enfermedades cuya explicación es biológica (ej, enfermedades genéticas), otras que están determinadas socialmente (accidentes de tránsito), y también hay otras que serían una combinación de ambas determinaciones (biológica y social). El problema de este modelo, es que el campo de lo social y el de lo biológico está delimitado tajantemente, cuando lo ideal es lograr una articulación de lo biológico y lo social. Es por eso que se dice que Vasco Uribe trata de demostrar que lo social no es externo a lo biológico, sino que hace parte de lo biológico y también de lo individual

Vasco Uribe explica un modelo un poco más complejo utilizado en Canadá y EEUU, que no busca la comprensión o explicación de una enfermedad particular, sino de la pérdida de la salud. Esto se logra agrupando los factores que la afectan en: biológicos individuales, ambientales, atención médica, y estilo de vida. Aquí es fundamental el reconocimiento que se le hace al factor llamado "estilo de vida" (usar cinturón de seguridad, fumar, tomar, antecedentes de arresto o porte de armas, edad al iniciar la vida sexual activa, etc).

La multicausalidad, dice Vasco Uribe, ha hecho crisis, porque conduce al relativismo acrítico y a la negación misma de la ciencia. Ha tenido predominancia en modelos explicativos basados en la idea de azar y sobre todo en el concepto de accidente. El problema reside que por ejemplo en neurología el concepto de accidente cerebro vascular ha entrado en desuso dado el cúmulo de conocimientos que ya se tienen acerca de los factores de riesgo que pueden desencadenar lo que hoy se denomina enfermedad cerebro vascular. Vasco Uribe establece que decir que algunas cosas son un accidente, es una mentira que adquiere una intencionalidad encubridora de las causas o razones que ya se conocen.

Estructuras[editar | editar código]

  • La idea de estructura fue planteada por Marx como un concepto que permite aprehender la idea de totalidad.
  • Su aplicación en la explicación de la enfermedad no se impone en su totalidad, ya que la unicausalidad externa mantiene aún una gran vigencia.
  • Con la disolución de la multicausalidad y la aparición del concepto de estructura, junto con la constatación de que las enfermedades no son estáticas ni en sus manifestaciones ni en sus determinaciones, el concepto de causa ha evolucionado desde ser algo activo y determinante en sí mismo, hacia el concepto de factor de riesgo (como un elemento pasivo, que sólo adquiere la connotación determinante en su articulación con otros factores en una estructura determinada). Por lo que se hablará de estructuras causales dinámicas.

Patogenicidad[editar | editar código]

La inmunología actualmente está vigente, y mantiene la idea de unicausalidad, en el sentido de que entiende la reacción del organismo y su memoria (de la agresión) como el resultado de la presencia de un agente extraño. Pero, a su vez, genera un quiebre en el modelo de la unicausalidad externa en el sentido de que desarrolla el concepto de respuesta endógena, es decir, comienza a entender que el proceso de enfermar, no es sólo resultado de una agresión patógena, sino también es resultado de un tipo de respuesta, en la que el organismo no es un receptor pasivo sino un agente activo en el proceso de la enfermedad. Es decir, se entiende la enfermedad como una RELACIÓN BIDIRECCIONAL y no como una simple agresión unilateral.

Al percibirse la enfermedad como una respuesta a una exposición al riesgo, queda cuestionado el concepto de patogenicidad: por cuanto ya no se le atribuye la aparición de la enfermedad de manera exclusiva.

DEFINICIÓN PATOGENICIDAD: Capacidad de un agente infeccioso de producir enfermedad en un huésped susceptible

Pero ya no se le atribuye a esa capacidad el hecho de que el microorganismo genere por sí solo la enfermedad de manera exclusiva.

Esta tesis se refuerza con el hecho de que se han observado cambios en las "actitudes" de ciertos microorganismos. Por ejemplo, en el caso del bacilo que genera la tuberculosis, resultó ser un microorganismo que no es tan malo como se pensaba que era.

Con el desarrollo de la tuberculosis, se ha generado en la sociedad una enorme capacidad de estigmatización, discriminación y segregación de los pacientes. Hoy se sabe que de 100 personas expuestas al contacto directo con el bacilo, 90 hacen una reacción a ese contacto, y solamente 10 hacen una evolución tuberculosa en sí, es decir que contraen la tuberculosis. Basados en ese 10%, se ha reafirmado la idea de patogenicidad, cerrando los ojos al hecho de que en un 80% la reacción del organismo a la presencia del bacilo es protectora contra la TBC. Se ve claramente la idea de lo social como un elemento determinante en el comportamiento de la enfermedad.

Aquí no sólo queda cuestionada la idea de patogenicidad, sino también la de transmisión de la enfermedad.