De Lo Originario a lo originante

Introducción[editar | editar código]

Lo originario nos ubica en la perspectiva de los movimientos iniciales del psiquismo, de su fundación.

Representar-Metabolizar[editar | editar código]

Una función fundamental que tiene el aparato psíquico es la actividad de representación. Representar es metabolizar. Esta actividad indica que existe un trabajo por parte de la estructura orgánica que consiste en incorporar elementos que son ajenos, extraños a él y transformarlos, homogeneizarlos a su propia estructura.

El aparato psíquico naciente, va a tener que metabolizar, que representar el efecto de un doble encuentro. El encuentro del recién nacido (bebé) con la madre, y el encuentro de este naciente aparato psíquico con su propia corporeidad.

Metabolizar la madre-metabolizar el hijo/a[editar | editar código]

El encuentro del aparato psíquico naciente es con los procesos psicosomáticos que se han despertado en la madre a partir del estado de afecto (presencia o ausencia) en su psiquismo de la representación hijo. Es que, para la madre, el naciente es un elemento heterógeno a si, que tendrá que metabolizar.

El encuentro del bebé con la madre es a partir del trabajo de metabolización, implica tener que representar la presencia de un elemento heterogéneo a ella, que es el propio hijo, y de cómo sea la relación establecida por ella con dicha representación, qué tipo de afectos (amor, odio, placer, displacer) la acompañan. El concepto de cuerpo imaginado es el que da cuenta de cómo se inicia en la madre este proceso de representación-hijo.

Estos primeros encuentros bebé-madre, son con los procesos psicosomáticos despertados en la madre a partir de cómo ella viene procesando la representación-hijo en su psiquismo, lo cual le produce respuestas que se transmiten en el cuerpo a cuerpo de la alimentación, las caricias y los cuidados corporales. Esta representación es un elemento a metabolizar por el niño.

Metabolizar el cuerpo propio[editar | editar código]

El bebé va a metabolizar su cuerpo a partir de las sensaciones corporales y así la corporeidad propia va a quedar representada en el psiquismo naciente.

Freud había propuesto un modelo para comprender la puesta en marcha de la vida psíquica y el aparato psíquico a partir del concepto de anáclisis, apoyo o apuntalamiento. Planteó que la actividad psíquica nace apoyada en la satisfacción de una necesidad, el hambre 🡨 "Experiencia de satisfacción". La satisfacción de la necesidad sirve de apoyo para que se monte el aparato psíquico. El modelo de la pulsión nace apoyado en la satisfacción de una necesidad biológica y el desarrollo de la libido, primero "lo oral", luego lo anal, lo fálico, es un modelo que circunscribiendo zona por zona (de lo corporal) y en una relación progrediente hasta llegar a lo genital. El cuerpo se va erogenizando con el desarrollo de la libido que evoluciona y progresa siguiendo el ritmo de la maduración biológica de lo oral hacia lo genital.

De lo simple a la complejidad y la multiplicidad[editar | editar código]

En Principio el Placer[editar | editar código]

La presencia o ausencia del Principio de Placer es fundamento de la puesta en marcha del proceso de representación. El principio de placer ha de estar presente en las dos partes que integran este encuentro, en el cuerpo del niño y en los procesos psicosomáticos maternos.

Para lo originario, las primeras representaciones de lo corporal se denominan "pictogramas", que son marcas, la inscripción del principio del placer en el cuerpo. Pictograma es principio de placer corporizado.

Integración psiquesoma: el enraizamiento[editar | editar código]

Es importante señalar que con la introducción del concepto de lo originario y su representación "el pictograma", se introducen diferencias que replantean una mirada diferente sobre el modelo de apuntalamiento que Freud introdujo.

Desde un punto de vista, la idea de apoyo implica que dos entidades o unidades, se contactan entre sí. Una se apoya en la otra, son dos entidades diferenciadas que se contactan por sus bordes. Una entidad ya constituida (el cuerpo) sirve de apoyatura para que la otra (lo psíquico) se constituya.

Con el concepto de lo originario y el pictograma, se propone un modelo diferente para pensar la relación entre lo psíquico y lo somático. Ya no se plantean dos entidades bien delimitadas y diferenciadas en que una de ellas se presta para que la otra se monte en sus bordes. El concepto de representación pictogramática propone un modelo por el cual no se podría decir que lo psíquico por constituirse se apoyará en el cuerpo ya constituido. Hay razones que justifican esta diferencia:

  • Lo psíquico más que apoyado, esta enraizado en lo somático. No va a ser tan fácil la delimitación de las dos entidades. Porque las raíces (psíquicas de la subjetividad) penetran y se hunden, se expanden y se bifurcan cada vez más arraigadas en el soma (el otro terreno de la subjetividad).
  • Diferencia soma-cuerpo: la subjetividad como integración psicosomática. Al nacer un bebé, nace un soma que luego devendrá un cuerpo libidinizado, cuerpo erogenizado.
  • La presencia del principio del placer en el doble encuentro es la condición para que el soma pase a otro territorio y quede inscripto como cuerpo erógeno., cuerpo psíquico.

El Pictograma[editar | editar código]

La representación correspondiente al trabajo de representación de lo originario cuando está regulada por el principio del placer es el "pictograma de fusión". Dejaremos para otro trabajo los efectos somáticos tanto en niño y adolescentes, cuando hay existen fracasos en la constitución del pictograma de fusión: "pictograma de rechazo".

¿Y que fusiona el pictograma?:

  • lo somático y lo psíquico
  • objeto y zona (la boca y el pecho fundidos)
  • representación y afecto; el pictograma de fusión es principio de placer corporizado.
Adrián Grassi +