Adolescencia del bifasismo en el entretiempo de la sexuación

En Tres ensayos sobre teoría sexual (1905), Freud plantea una acometida en dos tiempos de la sexualidad, noción que será conocida como el bifasismo de la sexualidad humana. El primer tiempo corresponde a la sexualidad infantil caracterizada por las pulsiones parciales y el autoerotismo; y el segundo, iniciado con el advenimiento de la pubertad con sus decisivas transformaciones que supondrán el primado de la sexualidad genital y el arribo a una "conformación normal definitiva".

Esto implicó sostener un pensamiento nuevo que rompe con la idea de un tiempo cronológico y una evolución lineal del desarrollo sexual. En "La organización genital infantil" (1923), se avanza en la idea de la aproximación del desarrollo y caracterización de la sexualidad infantil a la sexualidad adulta. Esta variante condujo a pensar que la sexualidad genital adulta no sería entonces otra cosa que una extensión de la sexualidad infantil. Por lo que la noción del bifasismo sexual, perdió peso en el corpus teórico del PSA. Una tendencia fue considerar desde una lógica lineal, determinista y evolucionista que la sexualidad genital adulta era la resultante, el punto de llegada a la "normalidad", la "meta genital natural" de la evolución de una sexualidad infantil cuasi-genital.

De este modo se abre una línea teórica que recupera el peso teórico de la noción de bifasismo de la sexualidad y abre el camino a la consideración y estudio de la adolescencia.

Los dos tiempos pensados a partir de la teoría de la seducción generalizada:

Laplanche 🡪 teoría de la seducción generalizada, la sexualidad ICC parental, primordialmente la madre a partir de sus cuidados será implantada en el infans a través de significantes verbales y no verbales implícitos en los actos, gestos y palabras que acompañan la crianza. Los llama "significantes enigmáticos" dado que portan sentidos tan desconocidos para la madre como para el niño. Este es uno de los aportes más importantes y poco destacados de "tres ensayos": la incidencia de la sexualidad del Otro en la constitución del sujeto psíquico.

La sexualidad infantil, entonces nace prematuramente, o precozmente despertada por la sexualidad ICC genital y para genital (no genital) parental.

Bleichmar 🡪 "los dos tiempos de la sexualidad humana no corresponden a dos fases de una misma sexualidad, sino a dos sexualidades diferentes: una implantada por el adulto, y otra con primacía genital, establecida en la pubertad y ubicada en el camino madurativo que posibilita el ensamblaje genital".

Dos sexualidades y dos historias que confluyen en el entretiempo de la sexuación:

La sexualidad se constituye como un complejo movimiento de ensamblajes y resignificaciones y es necesario entonces darle a cada elemento su peso específico.

A partir del advenimiento de la pubertad se dará lo que definimos como "la confluencia del bifasismo sexual en el entretiempo de la sexuación".

La noción de un entretiempo de la sexuación se sostiene como interpretación y aporte novedoso que parte del postulado freudiano, de la acometida en dos tiempos del desarrollo sexual del ser humano.

El segundo tiempo, se jugará en el entretiempo de la sexuación, y se caracteriza por el proceso que denominamos "confluencia de la sexualidad infantil y la genital" que adviene como acontecimiento radicalmente nuevo. La aparición novedosa de la pubertad genital no decreta la desaparición de la sexualidad infantil, lo nuevo ejerce un efecto de fascinación que eclipsa, vela, lo anterior.

Aporta para el segundo tiempo, la noción de tres momentos lógicos: puberal-adolescente-juventud que configuran el entretiempo de la sexuación, dado que la sexualidad infantil, en el mejor de los casos, no culmina automáticamente en una "conformación definitiva adulta". Se requieren estaciones de recambio, de des-orden del cuerpo. Se diferencia, además, el cuerpo sexuado (vinculado al adolescente) del cuerpo erógeno autoerótico (referido a la sexualidad infantil). También se diferencia la sexuación endogámica (familiar) de la sexuación exogámica (espacio extrafamiliar).

Al crear un vínculo, el adolescente inventa un pasado. Establece un límite entre dos historias y enlaza dos sexualidades. La historización del adolescente no es una historización para recordar, sino para crear nuevos sentidos.La adolescencia es el tiempo de historizar un futuro.